Solamente escribiendo, siento que digo lo que pienso.

viernes, 8 de enero de 2010

Presentación del libro en Fnac



Su tia y su madre



Su hermano Roberto



Su madre y su hermano



Sus padres

jueves, 7 de enero de 2010

Comentario de Jorge A.

Soy un asiduo lector, y no recuerdo que un libro me haya conmovido tanto como éste que acabo de leer. El relato es estremecedor, lleno de sentimientos.

A los que compartimos algo con Jorge nos ha llegado muy adentro.

Comentario de Begoña

Soy una chica de Canarias, la cual al verte a través del programa de Espejo público y oírte hablar sobre la historia de tu sobrino Jorge Brown Gónzalez, y sobre su posterior libro, decidí comprármelo. Devore el libro en 2 o 3 días.


La verdad es impresionante, no encuentro las palabras exactas para poder describir tales relatos. Es lo más maravilloso que ha podido hacer por su sobrino; es su legado.

El libro de Jorge me parece maravilloso, me da la impresión que casi nadie llego a entenderle sus inquietudes, sus tendencias sexuales, su forma de vivir y de ver la vida, el no querer estar de centro en centro, que cierto es que eran períodos según el libro en los que estaba limpio, pero claro está que cuando salía volvía a ese mundo infernal, del cual estoy convencida que casi ningún tóxicomano o politóxicomano quiere estar.

Yo lo que veo con este libro es que las drogas es un mundo en el que es muy fácil entrar pero todo lo contrario salir. Que no solo este mundo destruye a la persona sino también a la gente que le rodea ya sea familiares, amigos, parejas...

También creo que él no quería ese mundo y que luchó mucho por salir, al igual que luchó su entorno, pero le faltaba el ser escuchado, como él pedía a gritos, o esa es la impresión que a mi me ha dejado este libro.

Ha sido un orgullo poder adentrarme un poco en la vida de su sobrino. Un abrazo desde Fuerteventura.

Comentario de Juan Antonio

He leído el libro de Jorge, me ha gustado bastante, sobre todo como narra su diario. Es o era un poeta.



Como todos los enfermos de estas malditas sustancias, Jorge tiene una sensibilidad fuera de lo común, aunque poca fuerza de voluntad, si es que verdaderamente quería salir de este pozo sin fondo, donde la oscuridad es parte de nuestro día a día. La verdad es que salir de este círculo vicioso no es fácil, pero no imposible, siempre y cuando uno sea consciente de que realmente quiere cambiar de hábitos.


Yo he pasado por algunas comunidades terapéuticas de la Junta de Andalucía, por diversas recaídas, pero siempre tengo claro que aunque me caiga, volveré a levantarme y seguir adelante hasta ganar la guerra a este ser egoísta que es la droga. Somos tan sensibles que por cualquier fracaso, por muy pequeño que sea, nos refugiamos en la droga.


Me duele que Jorge no fuera capaz de vencer a este mal camuflado como sustancia tóxica, pero espero que quien lea este libre se dé cuenta y recapacite.


Con todo el afecto de un luchador.

Comentario de Victoria

Hola, me llamo Victoria y tengo 21 años. Terminé de leer "El silencio hecho palabra" y debo decirle ante todo dos cosas: gracias y felicidades. Gracias por no haber dejado que estos textos cargados de sentimiento quedaran olvidados en algún cajón y felicidades por haberlo hecho con tanto respeto y tanto cariño.


Me llamó la atención el libro desde el primer momento en que lo vi en el programa de Antena 3 "Espejo Público", sentí que debía leerlo y como tengo la suerte de trabajar en una librería, ese mismo día pedí uno a la editorial. Lo tuve unos meses en la estantería. Me miraba desde allí arriba como diciendo: "¿Cuándo vas a leerme?" y la verdad es que cuando me decidí y lo leí no pude entender cómo había pasado tanto tiempo sin haber tenido esas paginas en mis manos.

Además estudio Filología Inglesa por lo que por cosas del trabajo y de la carrera leo mucho y me encanta!:) lo que quiero decir es que he leído muchos libros pero, ninguno como este! Es una maravilla, de verdad.

Debió ser muy duro sacar a la luz todo el calvario por el que ÉL pasó pero, yo debo decirle que no se hace una idea de lo mucho que me ha aportado leer este libro. Es impresionante la fuerza de voluntad que ÉL tuvo, como luchó por él y por los demás hasta que no tuvo más fuerzas, como lo intentó una y otra vez. Seguro que se sienten muy orgullosos de ÉL y esté donde esté él lo percibe.

No sé cómo explicar la sensación que tenía cuando leía sus cartas a la familia, su diario; era como si hubiera alguien a mi lado leyéndolo conmigo, como si alguien estuviera diciendo ¡VIVE!, si caes una vez levántate y vuelve a caminar... Esa maravillosa correspondencia entre usted y él...tantas palabras de ánimo...no se, no se como explicarlo pero lo que yo sentía al leer este libro era maravilloso... Sentía una gran pena por no poder decirle a ÉL: "sigue adelante!, lo estás haciendo muy bien!, no te preocupes por nada!" pero a la vez sentía como si la única forma que él tenía para escapar del infierno que estaba viviendo fuese su ida.

Sé que puede resultar extraño que yo sintiera esto sin conocerle pero de verdad que me ha enseñado tantas cosas este libro: cómo una persona puede ser tan débil y tan fuerte a la vez, el bien que nos hace el cariño de nuestros seres queridos, que hay que luchar hasta que no nos queden fuerzas, que hay que perdonar a aquel que alguna vez cometió un error y mostrarle nuestro apoyo...,tantas cosas... en fin, solo me queda decir que gracias a todos los que han hecho posible este libro. Gracias por haber compartido dolor y alegría con todos aquellos que lo hemos leído.





domingo, 3 de enero de 2010

Carta de su amiga Kitty


8 de mayo de 2003

¿Quién es Jorge? Jorge es mi mejor amigo. Nunca para mí alguien tan fascinante por una mente de maravillas, de palabras bellas, crudas y a borbotones, de un tono de voz que existe dentro y fuera de mi ser. Como la dulce voz de mi ángel, está adentro conmigo eternamente.

Jorge, tan inmenso, que tuvo que traspasar a un espacio más a su medida. Tan bello, que ahora se fundió en los colores del amor más puro y más divino. Ahora, ya todo es sonrisa estelar en su divina existencia. Ahora, ya puede respirar.

Sólo le pido a Dios que le deje tocarme en el hombro con su dedo, ¡varita mágica! El niño de pura alquimia, tan grande, tan grande, en ese cuerpito hecho de simples moléculas, que nunca podían contener a tan maravillosa alma de puro pensamiento, fundido en sentimiento.

Mi mejor amigo, por ser vos de la más increíble esencia. Hijo tercero, que me enseñaste tantas cosas del saber divino al teléfono. Cuando más inhóspita parecía mi vida, siempre tuviste la más bendita palabra por carta, con esa letra que para mí es la más bella, porque la miro y te veo, y te escucho, y te siento antes de que la lea, y cuando la leo, ya estoy contenta, en el cielo sentada, en el camino de las estrellas, donde no existen ni el bien ni el mal. Y sólo le pido a Dios que me toques en el hombro de vez en cuando, y que oiga mi nombre desde tu voz.

Lo siento que no lo tuvimos. Quizás a la vuelta, en un espacio más amplio, donde una criatura de nosotros se pueda expandir como el infinito. Entonces seremos la dichosa trinidad, donde la materia es pura esencia.

Espérame. No, mejor encuéntrame cuando yo llegue. Susúrrame mi nombre al oído, como siempre, de esa manera de alegría y sorpresa. Nadie me llama como tú, mi amor.

Ahora todo es índigo blow de completa integridad. Sueña eternamente con felicidad infinita. Eso no lo pido; eso Dios te lo da. Te quiero Príncipe Azul.

Jorge, mi mejor amigo…,

Presentación de la exposición de Jorge

Atravesando abismos de soledad e incomprensión sigo junto a ti, a pesar de las heridas.

Tu historia me sigue conmoviendo como el primer día. Viajo a tu dolor a través de estos cuadros y tu alma, rota en ellos, me duele en la mía. Buceo en tus colores y vislumbro mundos inhabitados de fantasía, destellos de luces no alumbradas plenas de vida, tesoros y promesas que no llegaron a ver el amanecer de tu día.

Pero a veces tu sonrisa se ríe en la mía, y a ella me agarro en esas horas en las que la melancolía tiñe de oscuridad todo lo que rodea lo que fue tu vida, y lo que desde tu partida se convirtió en este gran anhelo que ahora forma parte de la mía: ayudarte a ser reconocido, respetado, y por fin admirado y amado por muchos otros seres maravillosos que como tú sufrieron el calvario de ser diferentes.

Como grande que eras, pasaste ligero entre nosotros y, al no encontrarnos, te fuiste apagando en tu silencio. Pero ese silencio rompió ya las barreras. Es la hora de gritar lo que callaste; es la hora de expresar quien fuiste.

Gracias por tanta belleza.

Gracias por todo ese amor que no pudiste derramar en los otros pero que está aquí en tus palabras, en tu libro, en tus cuadros.

Sofía Pereira
Tu tía Tochi